2 de septiembre de 2008

CON GRATITUD

Amigo mío:
Todo lo vivido en el camino ha de decantar,
como el buen vino,
en el silencio del corazón.
Requiere tiempo.
Y paciencia.
Deja que Jesús te lleve al desierto
y te hable al corazón,
de amigo a amigo.
Y es ahí,
en el encuentro del alma con Dios,
a solas,
donde surgen,
claras y fuertes, como el agua manantial,
las decisiones que transforman la vida.
Amigo mío, ¡¡¡¡VALE LA PENA!!!.
Con todas mi gratitud.

4 comentarios:

TCHI de Tchivinguiro dijo...

Todo lo vivido ensalza
en la sordina del corazón.

Por eso merece la pena hacer el camino con entereza.

Manuel de Santiago dijo...

Gracias por la presteza en tus comentarios.
Siempre merece la pena hacer el camino. Y más si se va con tan buena compañía.
Un saludo.

haciendo camino dijo...

CIERTO QUE LO ES.
EL TIMEPO PONE A TODOS EN SU SITIO, SOLO TENEMOS QUE DEJAR PASAR UN POCO EL TIEMPO Y DEJAR ACTUAR A NUESTRO SEÑOR.

Manuel de Santiago dijo...

haciendoelcamino, hora est iam.
No podemos demorar más. Abre,a la Luz, y de par en par, las ventanas. Es inútil cerrarlas. El Sol está ya en su zenit.