17 de marzo de 2010

DÉJATE ENCONTRAR

Como el joven del Evangelio, quizás también vosotros vivís situaciones de inestabilidad, de turbación o de sufrimiento, que os llevan a aspirar a una vida no mediocre y a preguntaros: ¿en qué consiste una vida lograda? ¿Qué tengo que hacer? ¿Cuál podría ser mi proyecto de vida? “¿Qué tengo que hacer, para que mi vida tenga pleno valor y pleno sentido?" (Ibid., n. 3).

¡No tengáis miedo de afrontar estas preguntas!

Para descubrir el proyecto de vida que puede haceros plenamente felices, poneos en escucha de Dios, que tiene su diseño de amor sobre cada uno de vosotros. Con confianza, preguntadle: “Señor, ¿cuál es tu diseño de Creador y Padre sobre mi vida? ¿Cuál es tu voluntad? Yo deseo cumplirla”. Estad seguros de que os responderá. ¡No tengáis miedo a su respuesta! “Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo” (1 Jn 3, 20). (Benedicyo XVI).



3 comentarios:

M.Carmen dijo...

Bufffff, eso me pregunto yo últimamente. Cada vez que intento ayudar me sale el tiro por la culata. Y acabo agarrando unos disgustos que duran y duran. Y acabo con más coraza aún que las tortugas esas de las Galápagos

Manuel de Santiago dijo...

Carmen, muchas gracias por tus palabras.
Siempre que ayudamos, aunque no parezca, nunca el tiro nos sale por la culata.
Es semilla que dejamos en un corazón, quizá herido o sordo, pero que a su tiempo dará fruto.
Al menos ya lo da en tu corazón. No te agobies y siembra a manos llenas.
Un saludo.

desierto dijo...

Una vez me alejé de Él y conseguí vivir como si no existiera ( o eso creía)ahora he vuelto y de qué modo. y ciertamente no puedo evitar sentirme como alguien que ha superado una adícción pero que sabe que la posibilidad de volver a caer estará ahí siempre.Todo ello unido a esa sutil incredulidad que me interroga una y otra vez ¿Seguro?

Carmen, lo importante es estar ahí aun cuando parezca que no nos necesitan. Muchas veces saber que contamos con alguien ayuda más que cualquier otra cosa. No te desanimes