25 de mayo de 2009

HUELLAS DE DIOS

El Universo es una gigantesca huella.
De hecho,
aunque está claro que Dios no entra por los ojos,
tenemos de él la misma evidencia racional que nos permite ver
detrás de una vasija al alfarero,

detrás de un edificio al constructor,
detrás de un cuadro al pintor,
detrás de una novela al escritor.
El mundo -con sus luces, colores y volúmenes- no es problemático
porque haya ciegos que no pueden verlo.
El problema no es el mundo,
sino la ceguera.
Con Dios sucede algo parecido,
y no es lógico dudar de su existencia
porque algunos no vean.
(José Ramón Ayllón: 10 ateos cambian de autobús).

13 comentarios:

Aguijón dijo...

Me ha gustado mucho.
un abrazo,

Aguijón dijo...

Mi mujer, que es una fenómena, me ha recordado este post que escribió en mi blog. Como se llama parecido al que Ud. publicó hoy, se lo transcribo.

HUELLAS EN LA ARENA.
Mi mujer, Aguijona, hace unos días, repasando recortes que va guardando por considerarlos interesantes, me entregó uno que le encantó y os lo transcribo a continuación .

Una noche, un hombre tuvo un sueño. Soñó que iba andando por la playa con Dios. Y que se proyectaban en el cielo muchas escenas de su vida. En cada cuadro se veía huellas de pisadas en la arena. A veces las de dos personas, y otras, sólo las de una. Observó que durante los periodos más difíciles de su existencia se veían las huellas de una sola personas.


Entonces se quejó a Dios: "Me prometiste, Señor, que siempre caminarías a mi lado. ¿Por qué, cuando más te necesité, no estabas conmigo?" El Señor le respondió: "Cuando viste las huellas de una persona, hijo mío, fue cuando tuve que llevarte en mis brazos".

Terly dijo...

Ante todo quiero agradecer su visita a mi blog y el afectuoso comentario que en él ha dejado.
Llego y, ya de entrada, me encuentro con un gran amigo, Aguijón, que junto a su mujer nos une una bonísima relación.
Además veo y leo poemas y palabras de muy bella factura.
Recuerdo, siendo yo muy niño, la explicación que me dió mi profesor sobre la existencia de Dios:
Si para hacer un reloj con todas sus piezas, que encajen y que funcionen adecuadamente se necesita un relojero, ¿cómo no va a existir un Dios que haya creado la vida, el mundo, el universo y todo cuanto dentro y fuera de nosotros mismos nos rodea y que todo este inmenso conjunto de cosas funciones con una mayor exactitud y precisión incluso que el reloj?
Tendría yo siete u ocho años y me quedó para siempre.
Un fuerte abrazo.

Manuel de Santiago dijo...

Aguijón, Muchas gracias.
Habrás obsrvado que no son palabras mías, sino las de un bue amigo mío. Me he vestido de roipas ajenas, pero de mujy buena calidad.
Espero que podamos seguir viéndonos.
Tengo mi Blog un tanto apagado. Si puedes echar una mano....
Un fortísimo abrazo.

Manuel de Santiago dijo...

Agijón, lo que cuenta tu mujer es un escrito que aparece con mucha frecuencia. Pero me alegro que tambien ella lo conozca.
Si puedes leer "La Isla Misteriosa" verás que tambi+èn allí aparece este tema. Y lo comenta muy bien CH. Möller en su obra "Siglo XX y Cristianismo".
Un fuerte abrazo.

Manuel de Santiago dijo...

Aguijón, te recomiendo este otro Blog.
www.sonmishuellaselcamino.blogspot.com
Un fuerte abrazo.

Manuel de Santiago dijo...

Terly, muchas gracias.
Te repito lo que dije a Aguijón. Espero volver a vernos. Y te recomiendo también el mismo Blog.
Y me alegro de que os conozcais. Espero merecer vuestra amistad.
Un fuerte abrazo.

Natalia Pastor dijo...

Una gran verdad,amigo Manuel,envuelta en palabras maravillosas.
"El problema no es el mundo,
sino la ceguera".
Los que no ven a Dios,son los ciegos del alma.
Un beso.

Manuel de Santiago dijo...

Natalia Pastor, gracias por tus palabras. Repito, lo ecrito no es mío. Me pareció bueno difundirlo.
Un fuerte abrazo.

Maria João dijo...

Algunos no Lo veen porque no quieren cambiar su vida para una vida com mucho más amor. Una vida dónde impera el perdón y el respecto por la vida, por Dios e por los otros.


Besos

PS: Perdona si escribí con errores. Estoy aprendendo español ... :)

Manuel de Santiago dijo...

María Jóâo, ya me gustaría a mi escribir tan bien el portugués. Cuando se comienza a andar es lógico caer. ¡¡¡¡Ánimo!!!!
Espero seguir contando con tus comentarios.
Un saludo.

Silvia Cristina dijo...

Texto bellísimo....

Es maravilloso tener a Dios en nuestro corazón...lo pesado lo hace más liviano....

Bendiciones....

Saludos,

Silvia desde Argentina

Manuel de Santiago dijo...

SILVIA CRISTINA, perdona el inmenso retraso. No siempre uno hace en la vida lo que quiere. El deber -que es gratísimo- impone a veces restricciones a otras cosas.
Un saludo.